jueves, 20 de agosto de 2009

Paliativos en Extremadura y Andalucía


Extremadura será la sede del IX Congreso Nacional de Cuidados Paliativos, que tendrá lugar en Badajoz en la primavera de 2012, según decidió la junta directiva de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos en una reunión celebrada el pasado 17 de mayo en Logroño. La candidatura extremeña, que competía con la de la Comunidad de Madrid, contó con el "apoyo unánime" de los componentes de la directiva, que se encontraba reunida en la capital riojana, coincidiendo con unas jornadas de ámbito nacional sobre el papel de la familia en los cuidados paliativos. Por su parte, la IX Jornada de la Sociedad Andaluza de Cuidados Paliativos, que preside la doctora Carmen Francisco, se celebra en Aracena el año que viene.

Según informó la Junta de Extremadura en nota de prensa, el congreso sanitario de Cuidados Paliativos es uno de los de "mayor capacidad de convocatoria en el país". Así, en la última edición, realizada en Salamanca en 2008, participaron más de 2.000 profesionales sanitarios y representantes de asociaciones del voluntariado. Además, según el coordinador regional de Cuidados Paliativos, Rafael Mota Vargas, se van a iniciar gestiones para intentar que la edición extremeña sea un congreso ibérico de la especialidad, dando cabida a profesionales y entidades de Portugal que trabajan en esta disciplina.

domingo, 16 de agosto de 2009

Dos años para cumplir la ley


"¿Posible? Posible debe ser. ¿Difícil? Difícil es, evidentemente", dice Pablo Simón, de la Escuela Andaluza de Salud Pública, miembro del Comité Nacional de Bioética y uno de los integrantes del equipo que redactó el texto de la Ley de Muerte Dignal. "Ahora la Administración lo que tiene que hacer es poner recursos y cumplir", opina. Fue la consejera de Salud, María Jesús Montero, quien pidió al grupo de trabajo que elaboró el texto legal incluir este compromiso. Pablo Simón, director del área de Ciudadanía y Ética de la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) y miembro del grupo de trabajo que redactó el proyecto de ley de muerte digna de Andalucía, considera que dicho texto legal "no se carga el derecho de objeción de conciencia; simplemente no lo regula". (Vía El Mundo)

Aliviar el dolor en Almería


La Unidad de Cuidados Paliativos del Complejo Hospitalario Torrecárdenas de Almería ha atendido en el primer semestre del año a un total de 570 ciudadanos, de las que 395 fueron atendidas en consulta y 175 en el área de Hospitalización del centro de la Cruz Roja, donde está ubicada la unidad. El responsable de la misma, José Cristóbal Caparrós, ha destacado que “aliviar el dolor y otros síntomas atendiendo de forma integral a las necesidades físicas, psíquicas, sociales y espirituales del enfermo y su familia son algunas de las líneas estratégicas sobre las que estamos trabajando a fin de asumir las necesidades y expectativas de los pacientes y mejorar la calidad de la atención sanitaria que se les presta”. (Vía Teleprensa)

Luis Montes y Andalucía


El doctor Luis Montes, ex coordinador de Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid), cree que las comunidades autónomas deben regular los protocolos relacionados con "el fin de la vida" para evitar que "se muera mejor en Andalucía que en Valencia o Madrid" o, como ironizó, que en Valencia "sea en inglés". Para Montes, que este debate no se haya abierto en España no es tanto "problema de valentía de los políticos", que "funcionan por encuestas", como de los ciudadanos, que, a su juicio, son los que tienen que conquistar ese derecho, pero no toman postura hasta que no les afecta la muerte y tienen una capacidad de olvido "tremenda". El debate sobre el proyecto de Ley de Muerte Digna será una de las estrellas del próximo curso del Parlamento Andaluz. (Vía ABC)

Morir dignamente


Casi 56.000 personas han registrado su voluntad de morir dignamente en el Registro Nacional de Instrucciones Previas (RNIP). Quieren que, si llegado el momento no pueden expresarse, se respete su deseo de recibir o no tratamientos para alargar artificialmente la vida. El derecho está recogido en la ley desde 2002, pero registrarse resulta a veces difícil y hacerlo tampoco garantiza que se cumpla la voluntad del enfermo. En parte, porque la conexión entre los registros de las comunidades aún no es completa -sólo 11 están interconectadas-. Pero también porque en ocasiones choca con la voluntad de familiares y médicos y son ellos quienes tienen finalmente la última palabra. (Vía EL PAÍS)

"Ofrecer cuidados paliativos muy buenos requiere menos del 1% del presupuesto sanitario público"

Pamplonés de 1967, el doctor Rocafort lleva un año al frente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal) y un trimestre como director asistencial del Hospital Centro de Cuidados Laguna, en Madrid, del que dice que “para todos los que hacemos cuidados paliativos es un modelo”. En los seis años anteriores, había puesto a punto en Extremadura la atención a las personas que requieren estos cuidados al final de su vida.

¿Cuánto se requiere en términos presupuestarios?
Ofrecer cuidados paliativos muy buenos requiere menos del 1% del presupuesto sanitario público. Con el 0,5% ya se pueden hacer cosas muy interesantes; con un poquito más, del 0,6% al 0,7% , se pueden hacer sistemas integrales completísimos. Por otro lado, los cuidados paliativos ahorran dinero al sistema sanitario. Disminuyen el consumo farmacéutico y las urgencias, y liberan esos servicios para pacientes que los necesitan más; es un sistema eficaz para el control de síntomas y para el alivio del sufrimiento, y es económicamente eficiente.

domingo, 21 de junio de 2009

Primer encuentro de la nueva junta directiva de la SACPA con la Consejería de Salud


La presidenta de la Sociedad Andaluza de Cuidados Paliativos (SACPA), la doctora gaditana María del Carmen Francisco López, acompañada por el vicepresidente segundo de dicha sociedad, el médico internista José Luis Royo Aguado, se ha reunido con el secretario general de Calidad y Modernización de la Consejería de Salud, José Luis Rocha Castilla, tercer máximo responsable del departamento que dirige la consejera, María Jesús Montero. Esta reunión forma parte del calendario fijado por la nueva directiva de la SACPA dentro de su programa de actuación.

Durante el encuentro, la doctora María del Carmen Francisco expuso a Rocha las necesidades de los profesionales de la SACPA que pasan por "superar y corregir las actuales desigualdades laborales para una mejor atención a los pacientes". A juicio de la doctora Francisco "el SAS tiene que lograr que los profesionales solo estén preocupados por el bienestar de los pacientes paliativos y de sus familias. Solo de eso, por lo que han resolverse, antes de la aplicación de la nueva ley, todos esos problemas pendientes, que constituyen uno de los objetivos de nuestra junta directiva en esta nueva etapa. No olvidemos que estamos hablando del colectivo profesional que hará realidad, día a día, el cumplimiento de una ley estatutaria como la de la Muerte Digna". La SACPA y el SAS están redactando en estos días un amplio convenio de colaboración entre ambas instituciones como los ya existentes con otras sociedades y asociaciones científicas en Andalucía.

Otros de los temas abordados fue el de la formación y acreditación de los profesionales y expertos andaluces y andaluzas en cuidados paliativos. En la actualidad estos dos aspectos resultan esenciales para garantizar la homegeneidad de este servicio básico de salud, "incorporado como un derecho de la ciudadanía en el reformado Estatuto de Andalucía".

También se trató en el encuentro la importancia creciente de la colaboración de los expertos en paliativos, socios de la SACPA, en participar en la formación de otros profesionales implicados o relacionados con la atención paliativa. "Es esencial", afirma la presidenta de la SACPA, "que los profesionales de atención primaria y de DCCU -Dispositivos de Cuidados Críticos de Urgencias- reciban una formación específica en paliativos para enfrentarse correctamente ante casos que se les puedan presentar en el ejercicio diario de su actividad. Y no solamente para eso, sino para que esas situaciones no añadan un estrés innecesario a su trabajo".

Igualmente, el vicepresidente segundo de la SACPA, José Luis Royo Aguado, expuso al secretario general de Calidad y Modernización, la intención de la sociedad científica de emprender una recogida de datos para realizar un informe de diagnóstico de la actividad que realizan los profesionales de paliativos en la comunidad autónoma. "No menos importante fue que planteáramos al secretario general nuestra inquietud, como ciudadanos y profesionales de los paliativos, de que la aplicación de la nueva Ley de Dependencia tenga muy en cuenta la prioridad en la tramitación de los expedientes para los pacientes paliativos y sus familias, que todo se haga con mayor celeridad dada la urgencia de sus necesidades vitales".

La doctora María del Carmen Francisco destacó, al término del encuentro con José Luis Rocha, "el ambiente de cordialidad y de colaboración por ambas partes, máxime cuando lo que está en la mesa en estos momentos es el cumplimiento de un derecho de los andaluces y andaluzas que compete tanto a la Junta de Andalucía como a los profesionales de la Sociedad Andaluza de Cuidados Paliativos, un grupo de médicos, enfermeros, psicólogos, fisioterapeutas, trabajadores sociales y personal sanitario en general que debe realizar sus trabajos en condiciones de equidad. Ése y no otro es mi objetivo en esta nueva etapa", precisó la doctora Francisco.

Hay que mejorar la atención domiciliaria


"Este país tiene unas 350 unidades de cuidados paliativos, según la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal). Desde secciones específicas hospitalarias a unidades de atención domiciliaria o en centros de enfermos terminales. Son un 30% más que en 2004. Sin embargo, estas unidades aún se quedan muy cortas para atender a los más de 200.000 enfermos terminales que hay cada año. Se necesitarían, como mínimo, 200 unidades más para atender a todos los pacientes. Para que cada área de salud tenga su unidad. Algo que hoy en día es un espejismo".

Ética y muerte digna


La ponencia 'Ética y Muerte Digna' de Pablo Simón y Francisco Alarcos, miembros del Comité Autonómico de Ética e Investigación, ha generado desde enero cuando se incorporó a la web de la Consejería de Salud 4.895 descargas, lo que supone una media de 27 al día. 'Ética y Muerte Digna' ha servido como base para la redacción del proyecto de Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el Proceso de la Muerte, aprobado recientemente por el Consejo de Gobierno y remitido al Parlamento para su debate.
Muchas de esas descargas se han realizado a través del enlace situado en este blog informativo Paliativos Andalucía, que en pocas semanas se ha convertido en un referente rápido y actualizado de este importante sector profesional de la sanidad andaluza, que es el que hará realidad la ejecución de la nueva ley.
Este texto sitúa a Andalucía como la única comunidad autónoma en contar con una normativa específica en la materia, ha informado la Consejería de Salud en un comunicado. El proyecto de Ley regula el ejercicio de los derechos del paciente durante la última etapa de la vida, asegura su autonomía y el respeto a su voluntad y dignidad, así como los deberes de los profesionales sanitarios encargados de la atención y las funciones de las instituciones y centros sanitarios. Entre los derechos reconocidos por este texto se encuentra el recibir, o no si así lo desea el paciente, información clínica veraz y comprensible sobre su diagnóstico y pronóstico, con el objetivo de ayudarle en la toma de decisiones.
La norma también establece la potestad del ciudadano de rechazar o paralizar cualquier tratamiento o intervención, aunque ello pueda poner en peligro su vida. Además, regula el derecho del ciudadano a recibir tratamiento del dolor, incluyendo la sedación paliativa cuando lo precise, y garantiza los cuidados paliativos integrales, que serán proporcionados, si la persona lo desea, en su domicilio siempre que no esté contraindicado.
El ciudadano podrá estar acompañado por su familia durante el proceso de la muerte, y los pacientes que tengan que ser hospitalizados tendrán derecho a una habitación individual durante su estancia, tanto en el ámbito público como privado.
El texto también refleja que los profesionales sanitarios que atiendan al paciente en su fase terminal deberán informarle sobre su situación y respetar las decisiones que tome sin imponer sus opiniones personales, morales, religiosas o fisiológicas.

miércoles, 17 de junio de 2009

Cuidando a la familia

El ochenta por ciento de los enfermos terminales es cuidado por sus familiares, ha afirmado hoy en Logroño Javier Cevas, vicepresidente de las VIII Jornadas Nacionales de Cuidados Paliativos, que se celebrarán en Logroño los próximos días 18 y 19 con el lema "Cuidando a la familia". Cevas, coordinador médico de la Unidad de Cuidados Paliativos de la Fundación Rioja Salud, ha añadido, a través de un comunicado, que, "en España, el cuidador tipo del paciente terminal está representado por una mujer mayor de sesenta años, con estudios primarios, sin remuneración por su trabajo y familiar del enfermo".

'Ofensiva' mediática a favor de la ley


Dice Javier Pradera en EL PAÍS: "Contra lo que afirma frívolamente la nueva ministra de Sanidad ("no existe un clima social que demande este tipo de legislación"), la actual normativa sobre la materia ofrece ambigüedades que permiten su sombrío manejo. Sólo la generalización de la iniciativa andaluza al ámbito estatal crearía las condiciones para acabar con esos empecinados, crueles e inútiles tratamientos dilatorios aplicados a los agonizantes que hacen aún más terrible el hecho por sí mismo dramático de la muerte. Sirva como ejemplo el tétrico auto de fe escenificado hace cuatro años en el Hospital de Leganés por los inquisidores de la Comunidad de Madrid, tal vez discípulos del dignatario eclesiástico que -en una Semana Santa de Valladolid- puso como ejemplo de agonía a seguir por todo buen cristiano la atroz muerte en la cruz de Jesús de Nazareth".

Dudas de conciencia y garantías deontológicas


El Consejo Andaluz de Colegios de Médicos mostró ayer su temor de que el proyecto de Ley de Muerte Digna, texto que el Gobierno autonómico aprobó el pasado martes remitirlo al Parlamento andaluz para su debate y aprobación definitiva, «encorsete» la objeción de conciencia de los profesionales de la medicina.
El pleno de presidentes de este órgano colegial, que se reunió en sesión extraordinaria, sostiene que dicha norma «corre el riesgo de poder encorsetar al profesional de la medicina» a la hora de tomar decisiones, «que calificamos como trascendentales».
Por ello, la citada entidad considera «imprescindible» la incorporación de fórmulas que «resuelvan las dudas de conciencia» y como medio de «asegurar la independencia del médico en su ejercicio y el propio valor de sus actos». Este derecho, aclara el pleno de presidentes del Consejo Andaluz de Médicos, se ejercería «sin menoscabo de las garantías del paciente».

Sin consenso
«Una norma que protocolice procesos, actuando en el terreno de las convicciones personales, nacería necesariamente rota en uno de sus pilares si se impidiera la resolución de conflictos éticos, que facilitarían la gestión diaria de la aplicación de la Ley», prosiguen en su escrito.
De igual modo, consideran necesario una presencia «más explícita» de la corporación profesional médica en los comités de ética hospitalarios, hecho que a juicio de este colectivo representa una «garantía deontológica ineludible que debe ser atendida, como medio de sumar credibilidad al sistema y en un marco de trabajo en equipo».
En cualquier caso, valoran el «esfuerzo» de la Administración en el campo de los Cuidados Paliativos como medio de proporcionar «la mayor dignidad y alivio a los enfermos y familiares» en ese trance de la vida.
Precisamente ayer, la consejera de Salud, María Jesús Montero, explicó que el proyecto de Ley de Muerte Digna de Andalucía «no contempla la objeción de conciencia» que un profesional sanitario pueda mostrar a la hora de limitar el esfuerzo terapéutico a un paciente en situación terminal que así lo pidiese, ya que, según aclaró, desde el Gobierno andaluz «entendemos que tiene que ser un ámbito estatal el que regule este apartado de forma general», agregó.
En una entrevista concedida a Punto Radio y recogida por Europa Press, Montero opinó que «probáblemente éste es el ámbito en el que la objeción de conciencia tiene que tener una regulación más clara, al igual que ocurre con las técnicas del aborto».
«Tengamos en cuenta que las prácticas que se regulan en esta ley son consideradas buenas prácticas clínicas, incluida la sedación paliativa terminal que, aunque acorte la vida del individuo, lo que persigue es disminuir el dolor y por tanto aliviar sus síntomas», argumentó.
Por ello, la consejera de Salud dijo entender que «sería muy excepcional que cupiera la objeción de conciencia». Sea como fuere, consideró que «por estas razones se tendría que regular en ese nivel más general».

domingo, 14 de junio de 2009

Dignidad en la muerte


El grupo Joly, el primero por número de periódicos y recursos en Andalucía, dedica hoy su editorial común al proyecto de Ley de Muerte Digna:
"Después de ser mejorado el texto inicial por el Consejo Consultivo de Andalucía, el Gobierno autonómico acordó el pasado martes remitir al Parlamento el proyecto de Ley de Muerte Digna, el primero de estas características que se impulsa en una comunidad autónoma. Es de destacar, en primer lugar, que el debate sobre la inclusión o no de este nuevo derecho social en la legislación andaluza fue uno de los obstáculos más importantes durante la negociación del Estatuto de Autonomía entre PSOE y PP. Finalmente, se aprobó una redacción garantista y prudente que satisfizo a los populares. Por tanto, la aprobación de ahora supone transformar en ley uno de los contenidos del nuevo Estatuto. En segundo lugar, el derecho a la muerte digna no debe confundirse con la eutanasia activa o la ayuda al suicidio, dos prácticas de fuerte perfil polémico que, de hecho, están sancionadas en el Código Penal vigente, es decir, no tienen cabida en una norma autonómica como la comentada. De forma resumida, el proyecto de la Junta consagra el derecho de la persona en proceso de muerte a rechazar la intervención propuesta por los profesionales sanitarios, aunque ello pueda poner en peligro su vida; el derecho de un paciente en situación terminal a recibir la sedación paliativa que precise para reducir su sufrimiento, y al derecho a que no se produzca en su caso el encarnizamiento terapéutico que en ocasiones se vive en los hospitales, sean públicos o privados. Paralelamente, los profesionales implicados en la atención al enfermo serán obligados a respetar las creencias y preferencias de éste, absteniéndose de imponerle las propias. Precisamente en este punto puede centrarse la divergencia apuntada por el presidente del PP andaluz, Javier Arenas, quien ha subrayado la necesidad de conciliar los derechos de los enfermos, sus familiares y los médicos y demás sanitarios. La norma que salga del trámite parlamentario habrá de ser integradora y consensuada, a la vez que nítida en sus prescripciones, por tratarse de una ley que gira en torno a la enfermedad grave, la muerte y las convicciones de las personas. Descartada la eutanasia, no debería haber inconvenientes de mayor alcance para que la Ley de Muerte Digna sea a medio plazo una realidad que ayude a morir con sosiego y dignidad a las personas que, informadas y conscientes, decidan que no pueden seguir viviendo en sus condiciones".

viernes, 12 de junio de 2009

Jacinto Bátiz, portavoz de Ética (Secpal): "Ojalá la ley no se quede en meras intenciones"


La Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) mostró hoy su temor a las "dificultades" que puede presentar la "aplicación efectiva" de la Ley andaluza de Muerte Digna, que el pasado martes se aprobó en el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, motivo por el que pidió al Gobierno autonómico que dicha norma "no se quede en meras intenciones y no suponga una frustración para los profesionales por no poder ofrecer un derecho prometido por ley". Para el miembro de la Junta Directiva de esta sociedad médica y portavoz de su Grupo de Ética Jacinto Bátiz, de producirse este vacío de cometidos "los políticos habrán quedado muy bien para su curriculum y prestigio electoral con la firma de esta ley, pero los médicos seguiremos con nuestras dificultades como hasta ahora y, sobre todo, los enfermos no podrán disfrutar de unas promesas políticamente correctas".

De hecho, la Sociedad Española de Cuidados Paliativos valoró hoy en una nota la "oportunidad" que representa esta ley para "normalizar como un derecho" la necesidad de atención integral al final de la vida, "algo que hoy en día no está garantizado en toda España, dada la inequidad en el acceso a programas de cuidados paliativos", lamentó. Por ello, aplaudió que, gracias a esta ley, "en Andalucía se podrá reivindicar y exigir que las necesidades de las personas en el proceso de la muerte sean garantizadas por el Gobierno autónomo", un hecho que "supone un buen ejemplo para otras comunidades autónomas", enfatizó.

De igual modo, destacó que esta norma recoja el derecho del paciente a recibir cuidados paliativos integrales, la elección del domicilio para recibirlos, así como la estancia en habitaciones individuales para personas en situación terminal. "Esto es algo de lo que estamos convencidos los que trabajamos en cuidados paliativos, que es necesario para que el final de la vida de una persona pueda ser más digno", ahondó Bátiz. No obstante, insistió en que "no se quede en meras intenciones y no suponga una frustración para los profesionales por no poder ofrecer un derecho prometido por ley".

INFRACCIONES

En cuanto al capítulo de infracciones y sanciones para el personal sanitario, esta sociedad médica señaló que cualquier incumplimiento de los derechos que se plasman en esta ley "están contemplados en las distintas leyes y normas deontológicas sobre la atención al final de la vida y la autonomía del paciente". Aún con todo, reconoció que "se echa de menos que, al igual que se recoge la penalización a los profesionales, no se incluya a la Administración por posibles incumplimientos". Por último, confió que esta ley no se utilice "como excusa para confundir términos y establecer otro tipo de discursos, como los relacionados con la eutanasia o el suicidio asistido".

jueves, 11 de junio de 2009

"Esperamos que la norma llegue con financiación"


Foto: M. Gómez (La Voz)
El diario La Voz de Cádiz, del grupo Vocento, ofrece hoy una entrevista -realizada por la periodista Virginia Montero- con la presidenta de la Sociedad Andaluza de Cuidados Paliativos (SACPA), la doctora María del Carmen Francisco.

¿Qué opinión le merece el nuevo anteproyecto de ley?
-Va a ser muy positivo, porque se preocupa por afianzar el respeto a la decisión de los pacientes y aclara términos que pueden llevar a confundir a la población, por ejemplo, el de la eutanasia. Fomenta la atención a los enfermos y a sus familias de forma integral, procurando que esté atendido en su casa o en el hospital. Es muy importante el apoyo a los cuidados paliativos integrales e intenta evitar el sufrimiento. Otro de los aspectos fundamentales es que el paciente disponga de toda la información necesaria para poder decidir. Este proyecto de ley intenta lograr la equidad y el fácil acceso de todas las personas a los cuidados paliativos porque es algo que no debería ser cuestión de suerte por vivir en un sitio que cuenta con un equipo de cuidados paliativos o no.

El mismo diario sigue analizando la información: "En este sentido, el presidente del Colegio de Médicos de Cádiz, Ricardo Miranda, recuerda que el código deontológico ya prohibe el ensañamiento sobre el paciente. Es decir, la aplicación de terapias forzadas contra la voluntad del enfermo para mantenerlo con vida. "El profesional sabe perfectamente hasta dónde puede llegar y no queremos que éste sea el primer paso para abrir la mano a la eutanasia", recalcó.